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Becas e intercambios

Carta de motivación para una beca: ejemplo comentado

Una carta de beca en la que la necesidad y el mérito forman un único argumento, con notas sobre lo que puntúan de verdad las comisiones.

Equipo Laddro
Usar este ejemplo

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Qué está decidiendo la comisión

Una comisión de becas no te vuelve a admitir. La plaza ya la tienes, si no, no estarías en el montón. Lo que decide es dónde una cantidad fija produce la mayor diferencia.

Es una comparación, y por eso fracasan las dos cartas más habituales. La primera enumera logros y suena a premio por lo ya hecho. La segunda describe dificultades y suena a limosna. No se financia ni lo uno ni lo otro. Se financia un plan que sin la ayuda no ocurre.

El ejemplo es de Amara Okonkwo, que tiene plaza en un máster en Salud Global en una universidad escandinava y solicita a una fundación matrícula y una ayuda de manutención.

Necesidad y mérito en la misma frase

El segundo párrafo de Amara es la carta entera en miniatura. Escribe que ya ha aplazado la plaza una vez porque la matrícula equivale a unas cuatro veces los ingresos anuales de su familia, y que ese año aplazado lo pasó trabajando como responsable de datos en una clínica de Enugu, donde montó el primer registro digital de vacunación del distrito.

Mira lo que consigue la frase. La necesidad aparece como dato con una cifra, no como súplica. El mérito aparece como algo que existe, no como una afirmación sobre su carácter. Y van juntos, así que la comisión ve de inmediato que el obstáculo es económico y nada más.

Separarlos es el error. Una carta con un párrafo de dificultades y luego otro de logros invita a pesar lo uno contra lo otro. Una carta que los funde presenta un solo caso.

Lo aprovechable: escribe una frase que contenga a la vez el obstáculo económico concreto y la cosa concreta que hiciste igualmente. Construye la carta hacia fuera desde ahí.

Sé exacta con el dinero

La vaguedad aquí se lee como evasiva. Amara da la cifra de la matrícula, da la exención parcial que le ha concedido la universidad, que cubre una cuarta parte, y da lo que falta. Confirma que ha solicitado otras dos ayudas y que comunicará el resultado.

Las comisiones administran dinero público o de fundación y rinden cuentas. Quien es precisa y declara por su cuenta las otras solicitudes es alguien a quien se puede tramitar sin correos de seguimiento.

Lo aprovechable: da la cifra, da lo que ya tienes asegurado, da la diferencia. No escribas nunca "considerables dificultades económicas".

Di qué cambia el dinero

La frase más débil disponible es "esta beca me permitiría cumplir mi sueño". La más fuerte describe lo que pasa si la respuesta es no.

Amara escribe que sin la ayuda tendrá que aplazar una segunda vez y entonces la plaza decae, porque la universidad solo admite dos aplazamientos. Es una consecuencia dura y con fecha. La comisión sabe exactamente qué hace su decisión.

Después el otro lado: con la ayuda empieza en septiembre, y ya ha acordado con su antigua clínica que volverá para extender el registro de vacunación a los tres distritos vecinos con lo que aprenda en el itinerario de informática sanitaria.

Lo aprovechable: di qué ocurre en concreto si es que no, y qué ocurre en concreto si es que sí. Las dos cosas deben poder comprobarse.

Usa el vocabulario de la convocatoria

Casi todas las convocatorias publican criterios. La fundación de Amara nombra tres: excelencia académica, necesidad económica acreditable y contribución prevista a los sistemas de salud de su región de origen.

Ella los aborda los tres, en ese orden, y con las palabras de la convocatoria. No es hacer trampa. Muchas comisiones puntúan con una rúbrica, y una carta ordenada según la rúbrica es sencillamente más fácil de puntuar. Quien no encuentre tu prueba del criterio tres la anotará como ausente.

Extensión y estructura

De 500 a 700 palabras. Cuatro párrafos y un cierre corto.

Si el impreso tiene casillas separadas para motivación, necesidad y planes, úsalas en lugar de escribir un texto seguido y trocearlo. Si pide una carta única, mantén de todos modos el orden de la rúbrica.

Lo que hunde una solicitud de beca

  • Dificultades sin cifras, que no se pueden valorar.
  • Logros sin obstáculo, que se leen como alguien que va a estudiar de todas formas.
  • Promesas que nadie puede verificar, como transformar un sistema sanitario entero.
  • El mismo texto para convocatorias con criterios distintos. El desajuste se ve ya en el orden de los párrafos.

Última pasada antes de enviar

Pon los criterios publicados al lado del borrador y marca qué párrafo responde a cada uno. Todo criterio sin marca es un criterio en el que sacas cero.

Crea tu propia versión

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