Visión general
El mundo jurídico en España es extremadamente competitivo. Cada año se colegian miles de nuevos abogados, y los despachos de primer nivel reciben cientos de candidaturas para un puñado de plazas. Si tu currículum no comunica en diez segundos que eres un profesional sólido, con experiencia relevante y número de colegiado, se queda en el montón.
Este ejemplo pertenece a Pelayo, un abogado colegiado en el ICAM con seis años de experiencia en derecho mercantil y societario. Actualmente trabaja en Uría Menéndez, donde ha participado en operaciones de M&A por valor superior a 1.800 millones de euros. Antes de eso, pasó por Linklaters Madrid y por el programa de prácticas de Garrigues. Una trayectoria muy lógica en el mundo de los grandes despachos españoles, y un buen ejemplo de cómo contar esa historia en un CV.
Vamos a desgranar qué hace bien este currículum y qué puedes aplicar al tuyo.
El perfil profesional: colegiación y cifras desde la primera línea
Lo primero que aparece en el resumen de Pelayo es su número de colegiado (ICAM n. 78.432). Esto no es un detalle menor. En España, ejercer la abogacía sin colegiación es ilegal. Incluir el número desde el primer párrafo le dice al reclutador: soy abogado ejerciente, estoy habilitado, no hace falta que lo compruebes.
Después, dos datos concretos: seis años de experiencia y operaciones por valor de 1.800 millones de euros. Eso es mucho mejor que escribir "abogado con amplia experiencia en derecho mercantil". Lo segundo no dice nada. Lo primero dice exactamente cuánto y a qué nivel.
Para tu currículum: Incluye siempre tu número de colegiado si eres abogado ejerciente. Si estás en proceso de colegiación o pendiente del máster de acceso, menciónalo también. Y sustituye los adjetivos vagos por números reales.
Experiencia profesional: el hilo conductor importa
Pelayo tiene tres experiencias: Uría Menéndez (puesto actual), Linklaters Madrid y Garrigues (prácticas). Las tres son firmas de referencia, pero lo importante no son los nombres, sino cómo describe su trabajo en cada una.
En Uría Menéndez, sus puntos clave incluyen:
Participé en 14 operaciones de M&A con un valor agregado superior a 1.200 millones de euros
Coordiné los procesos de due diligence legal de 6 operaciones, supervisando equipos de hasta 5 abogados junior
Fíjate en que cada punto incluye una acción concreta y un número. No dice "participé en diversas operaciones de fusiones y adquisiciones". Dice cuántas, por cuánto dinero y qué papel tuvo.
En Linklaters, aunque el puesto era más junior, sigue la misma lógica: reestructuración de deuda de 340 millones, 45 informes de due diligence, asistencia en 3 salidas a bolsa. Y en Garrigues, como prácticas, mantiene el tono pero escala los números hacia abajo: 20 actas de junta y acuerdos societarios. Coherente con un puesto de formación.
La lección: Adapta el nivel de responsabilidad a cada etapa, pero mantén siempre la estructura de acción + cifra + resultado.
Formación: el máster de acceso es obligatorio
Desde 2011, para ejercer la abogacía en España necesitas el máster de acceso y haber aprobado el examen estatal. Pelayo lo menciona de forma directa: máster en ICADE, aprobado en primera convocatoria, prácticas en Garrigues.
Si tu formación incluye un doble grado (como el E-3 de ICADE que aparece aquí), dale protagonismo. Los despachos españoles valoran mucho la combinación Derecho + ADE porque implica que puedes leer un balance y entender la vertiente empresarial de las operaciones.
El intercambio en King's College London también está bien colocado. No es un adorno: demuestra exposición al Common Law, que es relevante en operaciones internacionales de M&A.
Habilidades: específicas del área de práctica
Este currículum lista nueve habilidades. Todas son relevantes para un abogado mercantilista: derecho mercantil y societario, M&A y private equity, due diligence legal, redacción y negociación de SPA y SHA, gobierno corporativo, reestructuraciones, derecho del mercado de valores, investigación jurídica en Aranzadi y vLex, e inglés jurídico.
Lo que no aparece: "trabajo en equipo", "capacidad de comunicación", "orientación a resultados". Esas competencias genéricas no aportan nada en un CV de abogado. Si coordinas equipos de 5 personas en due diligences de millones de euros, tu capacidad de trabajo en equipo queda demostrada en la sección de experiencia.
Consejo práctico: Adapta las habilidades a tu área de práctica. Si eres laboralista, incluye convenios colectivos, SMAC, procedimientos del orden social. Si eres penalista, menciona Ley de Enjuiciamiento Criminal, turno de oficio, recursos ante la Audiencia Provincial.
Proyectos: profundidad sin repetir la experiencia
La sección de proyectos incluye la adquisición de una cadena hotelera (420 millones de euros, 14 rondas de negociación) y la reestructuración de deuda industrial. Estos proyectos ya se mencionan brevemente en la experiencia, pero aquí se desarrollan con más detalle: cuántos documentos se revisaron, cuántas rondas de negociación hubo, qué tipo de financiación se utilizó.
Esta técnica es inteligente. Te permite mantener los puntos de la experiencia breves y usar la sección de proyectos para dar color a las operaciones más destacadas.
Lo que falta (y no pasa nada)
No hay sección de publicaciones ni conferencias. Para un abogado con seis años de experiencia, no es imprescindible. Pero si tienes artículos publicados en revistas jurídicas o has participado como ponente en jornadas del colegio de abogados, añade una sección breve. En los procesos de selección de despachos grandes, las publicaciones suman puntos.
Tampoco hay mención al turno de oficio ni a actividad pro bono. Si lo tienes, inclúyelo. Demuestra compromiso con la profesión más allá de lo comercial.
Sobre la plantilla
El currículum usa Nickel, una plantilla limpia y profesional con un diseño de una columna. Para el sector jurídico español, donde los CV pasan por manos de socios que valoran la sobriedad, es una elección acertada. Evita plantillas con barras de colores, iconos o diseños llamativos. El contenido manda.


