Resumen
En peluquería, el talento se demuestra con las manos. Pero cuando necesitas un currículum para cambiar de salón, entrar en uno de alta gama o montar tu propio negocio, necesitas trasladar ese talento al papel. Y ahí es donde muchos profesionales se quedan cortos: listan su formación, ponen "peluquera" y poco más.
Este CV es de Lidia, peluquera y estilista con ocho años de experiencia en Málaga. Actualmente trabaja como estilista senior y colorista en el Salón Lorena Morlote, donde tiene una cartera propia de más de 180 clientas, una tasa de retención del 87% y es la responsable del 40% de los servicios de color del salón. Su currículum funciona porque traduce el trabajo del día a día en datos que un propietario de salón puede evaluar.
El perfil profesional: especialidad, cartera y formación
El perfil de Lidia dice:
Peluquera y estilista con 8 años de experiencia en salones de alta gama y formación continua en colorimetría avanzada y técnicas moderno. Cartera propia de 180+ clientas fidelizadas. Especializada en balayage, mechas babylights y cortes creativos.
Tres líneas que dicen todo lo necesario: experiencia, tipo de salón, número de clientas, técnicas principales. Un propietario de salón sabe inmediatamente si este perfil encaja con lo que busca.
Para el tuyo: Indica los años de experiencia, el tipo de salón (barrio, alta gama, franquicia), tus técnicas principales y, si puedes, el tamaño de tu cartera o tu ticket medio.
Experiencia: clientas, servicios y resultados
Los bullets de Lidia en el Salón Lorena Morlote cuantifican su trabajo diario:
Cartera propia de 180+ clientas con tasa de retención del 87%
Media de 8 servicios diarios con ticket medio de 72 euros
Especialista en balayage y babylights, responsable del 40% de los servicios de color del salón
La tasa de retención del 87% es un dato muy revelador. Significa que la gran mayoría de sus clientas vuelven. Y el hecho de que sea responsable del 40% del color del salón muestra que es la referencia en esa área.
En su etapa anterior, incluye datos como 35-40 clientas semanales, facturación media de 4.200 euros semanales y la implantación de servicios de keratina que subieron el ticket medio un 22%. Esto último es especialmente bueno porque demuestra iniciativa comercial.
La fórmula: Número de clientas o servicios diarios + ticket medio + técnica principal + dato de retención o fidelización + iniciativas que hayas propuesto.
Formación: el ciclo formativo y la formación continua
Lidia tiene un Ciclo de Grado Medio en Peluquería y Cosmética Capilar, que es la base formativa del sector. Pero lo que realmente marca diferencia es su formación continua: Master Class de Balayage en L'Oréal Professionnel y Curso de Colorimetría Avanzada de 120 horas en Wella Professionals Academy.
En peluquería, la formación continua lo es todo. Las técnicas cambian, los productos evolucionan y los clientes llegan pidiendo lo que han visto en Instagram. Si has hecho cursos con L'Oréal, Wella, Schwarzkopf o cualquier academia reconocida, ponlos. Son tu carta de presentación técnica.
Proyectos: iniciativa y capacidad de negocio
Lidia incluye dos proyectos: el lanzamiento del servicio de novias (22 novias captadas en la primera temporada mediante colaboración con 3 wedding planners) y la gestión de la cuenta de Instagram del salón (crecimiento de 800 a 4.200 seguidores y 15-20 reservas mensuales directas).
Estos proyectos muestran algo que va más allá de la habilidad técnica: visión de negocio. Un propietario de salón valora mucho a una estilista que no solo corta y tiñe bien, sino que también sabe atraer clientes y generar ingresos adicionales.
Errores frecuentes en currículums de peluquería
No especificar las técnicas que dominas. "Peluquera" no dice nada. ¿Haces balayage? ¿Corte creativo? ¿Color fantasía? ¿Peinados de novia? Sé concreta.
Olvidar las marcas profesionales. Si trabajas con L'Oréal, Wella o Schwarzkopf, menciónalo. Cada marca tiene su sistema de color y un salón que trabaja con una marca específica quiere saber que la conoces.
No incluir datos de clientela. Si tienes cartera propia, indica cuántas clientas tienes y cuál es tu tasa de retención. Si no tienes cartera propia, indica el volumen de servicios diarios.
Presentar un CV sin personalidad. En un sector tan visual como la peluquería, un currículum demasiado seco puede jugar en tu contra. No hace falta excederse, pero un formato con algo de personalidad visual ayuda.
Una nota final
Este currículum usa la plantilla Opal, que tiene un diseño con personalidad visual sin perder profesionalidad. Para el sector de la peluquería, donde la imagen importa, una plantilla con algo de carácter encaja mejor que un formato corporativo estándar. Lo importante es que las técnicas, la formación y los datos de clientela queden claros.



