Currículum de cocinero: ejemplo, partidas y lo que mira un jefe de cocina
Cómo hacer un currículum de cocinero en España: qué mira un jefe de cocina, cómo contar tus partidas y un ejemplo de experiencia reescrita antes y después.
Laddro Team

En una cocina se contrata deprisa y se lee todavía más deprisa. Un jefe de cocina que necesita cubrir la partida de entrantes antes del fin de semana abre veinte currículums entre servicio y servicio, y descarta la mayoría en lo que tarda en leer el primer bloque. Sitio hay: según la Encuesta de Población Activa del INE, en el segundo trimestre de 2026 la hostelería española alcanzó 1,96 millones de ocupados, de los cuales 1,44 millones estaban en restauración, un 2,8 por ciento más que un año antes.
El problema, entonces, no suele ser la falta de ofertas. Es que casi todos los currículums de cocinero cuentan exactamente lo mismo: una lista de restaurantes, unas fechas aproximadas y la palabra «funciones» seguida de «elaboración de platos». Con eso, quien lee no puede saber si vienes de un menú del día de ochenta cubiertos o de una carta corta de veinte. Y esa es justo la información que necesita para llamarte.
Lo que un jefe de cocina busca en veinte segundos
Antes de escribir nada, ten claras las cuatro preguntas que se hace quien te va a contratar:
- Qué partida has llevado. Cuarto frío, entrantes, plancha o parrilla, salsero, pastelería. No es lo mismo haber montado ensaladas que haber sacado carnes al punto durante un servicio entero.
- Con qué volumen trabajas. Comensales por servicio, cubiertos en temporada alta, tamaño de la brigada. Un cocinero que aguanta ciento cincuenta cubiertos no se parece a uno que hace treinta.
- Qué tipo de cocina y de carta. Menú del día, carta de temporada, banquetes, colectividades, hotel con buffet. Cada una tiene un ritmo distinto y quien contrata lo sabe.
- Si estás disponible cuando hace falta. Turno partido, fines de semana, temporada de verano en la costa. En hostelería esto pesa tanto como la técnica.
Si tu currículum responde a esas cuatro cosas en la primera media página, ya vas por delante de la mayoría.
La estructura que se espera en España
La guía de búsqueda de empleo en España que publican el SEPE y la red EURES es bastante concreta, y conviene seguirla porque describe lo que los seleccionadores del país dan por hecho:
- Que el currículum no supere las dos páginas. Para un cocinero con menos de diez años de oficio, una página bien aprovechada basta y sobra.
- Que adaptes cada currículum y cada carta al puesto que solicitas. La misma guía avisa de que no está bien considerado decir que eres flexible para ocupar cualquier puesto: la candidatura debe ir enfocada a uno.
- Que evites abreviaturas y siglas o expliques su significado. Escribe «Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC)» la primera vez que aparezca, no solo las siglas.
- Que los cursos se transformen en competencias y habilidades, en lugar de listar cursos y horas. Este es probablemente el consejo que más currículums de hostelería mejora de golpe.
- Formato DIN A4 blanco con márgenes de 2,5 centímetros, según recomienda la misma guía del SEPE, y cero faltas de ortografía.
Sobre la foto: esa guía del SEPE no la exige en ninguna de sus recomendaciones. En la práctica, en hostelería sigue siendo habitual incluirla y no te va a penalizar, siempre que sea una foto sobria y reciente. Si la pones, que sea de tamaño carné y no recortada de una boda.
Escribe tu experiencia por partidas, no por restaurantes
Aquí está el cambio que de verdad importa. El encabezado de cada trabajo no debería ser solo el nombre del local, sino tu puesto real dentro de la brigada. «Cocinero» a secas dice poco. «Cocinero de partida de entrantes y cuarto frío» dice dónde te pusieron y de qué respondías.
Debajo, tres o cuatro líneas con números. Los números no son adorno: son la única manera de que alguien que no ha pisado tu cocina se haga una idea del ritmo que aguantas. Volumen de comensales, tamaño de la brigada, número de referencias de carta, mermas, escandallos, tiempos de salida.
Antes y después: la misma experiencia, contada bien
Este es un ejemplo inventado para que veas la diferencia. Las cifras son de muestra; las tuyas salen de tu propia partida y de lo que te digan las comandas.
Así lo escribe casi todo el mundo:
Cocinero. Restaurante La Parra, Valencia. 2023 a la actualidad. Funciones: cocina, preparación de platos, limpieza y ayuda general.
Y así se lee cuando cuentas lo que de verdad hacías. Encabezado:
Cocinero de partida de entrantes y cuarto frío. Restaurante La Parra, Valencia. Marzo de 2023 a la actualidad.
Y debajo, las líneas que sostienen ese encabezado:
- Servicios de 120 a 180 comensales diarios en temporada alta, dentro de una brigada de seis personas.
- Responsable de la mise en place de entrantes y ensaladas para carta y para dos menús diarios.
- Control de escandallos y mermas de mi partida: reduje la merma de género fresco del 9 al 5 por ciento en seis meses ajustando pedidos y rotación de cámara.
- Formé a dos ayudantes de cocina nuevos en las fichas técnicas de la partida.
Es la misma persona y el mismo trabajo. La segunda versión se puede evaluar; la primera, no. Y fíjate en que ninguna de las líneas dice «responsable», «proactivo» ni «trabajo en equipo»: se demuestran solas.
Formación: el carnet de manipulador que ya no existe
Mucha gente sigue escribiendo «carnet de manipulador de alimentos en vigor» sin saber que ese carnet, como documento oficial expedido por la Administración, desapareció. El Real Decreto 109/2010, publicado en el BOE el 19 de febrero de 2010, derogó el Real Decreto 202/2000 que regulaba a los manipuladores de alimentos, y la responsabilidad de la formación pasó a la empresa alimentaria, tal y como exige el Reglamento (CE) 852/2004 de higiene de los productos alimenticios. Hoy es el empresario quien tiene que demostrar ante una inspección que su plantilla está formada.
Qué significa esto para tu currículum: la formación en higiene alimentaria sigue siendo imprescindible y hay que ponerla, pero escríbela como lo que es. En lugar de «carnet de manipulador», pon «formación en higiene alimentaria conforme al Reglamento (CE) 852/2004» con el año y la entidad que la impartió. Si además has trabajado con planes de APPCC o con la información de alérgenos que exige el Reglamento (UE) 1169/2011, dilo: eso separa a quien ha estado en una cocina con inspecciones de quien solo ha hecho el curso.
En cuanto a la formación reglada, el título de Técnico en Cocina y Gastronomía es el de referencia. Según el Ministerio de Educación en TodoFP, es un ciclo de grado medio de 2.000 horas y habilita, entre otros, para los puestos de cocinero y jefe de partida. Si lo tienes, ponlo con el nombre oficial completo. Si no lo tienes, no pasa nada: la experiencia contada con volumen y partidas compensa de sobra, y hay cocinas que valoran más seis años de servicio que un título.
Ejemplo de currículum de cocinero
Un esqueleto que puedes copiar y rellenar:
Datos de contacto. Nombre, teléfono, correo electrónico, ciudad y disponibilidad para desplazarte. Nada de DNI ni estado civil.
Perfil. Tres líneas, no más. Por ejemplo: «Cocinero con seis años en restaurante de carta y en hotel. Partidas de cuarto frío, entrantes y plancha. Acostumbrado a servicios de 150 comensales con brigada de seis. Técnico en Cocina y Gastronomía y formación en higiene alimentaria actualizada en 2026. Disponibilidad para turno partido y temporada.»
Experiencia. De lo más reciente a lo más antiguo, con el formato del apartado anterior: puesto y partida, local, ciudad, meses y años, y tres o cuatro líneas con cifras.
Formación. El ciclo formativo si lo tienes, más los cursos convertidos en competencias, tal y como aconseja el SEPE.
Otros datos. Idiomas con el nivel real (en zonas turísticas, un inglés de servicio se valora de verdad), carné de conducir si lo pide la oferta y disponibilidad concreta.
Si prefieres no pelearte con el formato, puedes montarlo en Laddro y quedarte solo con el contenido.
Cómo enviarlo para que llegue a alguien
En portales, InfoJobs sigue siendo el volumen: en abril de 2026 registró 199.762 vacantes en España, de las cuales 19.065 correspondían a turismo y restauración, casi el 10 por ciento del total y un 5 por ciento más que en abril de 2025, según los datos publicados por la propia InfoJobs el 6 de mayo de 2026. Para hostelería especializada, Turijobs concentra ofertas de hoteles y restaurantes que no siempre se publican en los portales generalistas. Y en un barrio, entregarlo en mano a media tarde, entre servicios, sigue funcionando mejor de lo que la gente cree.
Si lo mandas por correo electrónico, el SEPE recomienda cosas muy sencillas que casi nadie cumple: usar una dirección neutra con tu nombre, no escribir desde el correo de la empresa en la que trabajas ahora, poner en el asunto tu nombre y el puesto en lugar de «solicitud» o «cv», adjuntar el documento en PDF y no pasar de un megabyte entre el mensaje y los adjuntos.
Los errores que dejan tu currículum fuera
- Mandar el mismo documento a treinta sitios. La guía del SEPE insiste en adaptar cada candidatura, y en una cocina se nota enseguida cuando no lo has hecho.
- Listar cursos con sus horas en vez de lo que sabes hacer.
- Dejar huecos sin explicar. Si has estado un año fuera del oficio, dilo en una línea: la propia guía del SEPE pide indicar claramente los motivos de los periodos en blanco.
- Poner «experiencia en cocina» sin decir qué partida ni qué volumen.
- Olvidarte de la disponibilidad. En temporada, esa línea puede ser la que te coloque en el turno.
Dedica una tarde a reescribir tu experiencia partida por partida, con las cifras que ya conoces de memoria porque las vives cada servicio. Ese rato vale más que enviar otras cincuenta candidaturas iguales.