Ser autónomo en España: la guía que nadie te da antes de darte de alta
La tarifa plana es de 80€ al mes el primer año. Pero después la cuota sube de 200€ a 590€ según tus ingresos. Lo que debes saber antes de lanzarte.
Laddro Team

Hacerte autónomo en España suena atractivo. Ser tu propio jefe, elegir tus horarios, trabajar en lo que te gusta. La realidad es más complicada, sobre todo cuando te llega la primera factura de la Seguridad Social.
La tarifa plana: el gancho
Si te das de alta como autónomo por primera vez (o no lo has sido en los últimos 2 años), puedes acogerte a la tarifa plana de 80 euros al mes durante los primeros 12 meses, según la Seguridad Social y portales como InfoAutónomos.
A ese importe hay que añadirle la cotización correspondiente al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (0,9%), lo que eleva el total a 88,64 euros mensuales.
La tarifa plana se puede prorrogar otros 12 meses si tus rendimientos económicos son inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
El requisito clave: No haber estado dado de alta en el RETA en los 2 años anteriores (o 3 años si ya disfrutaste de esta bonificación anteriormente).
Después de la tarifa plana: el sistema por tramos
Desde el 1 de enero de 2023 está en vigor el sistema de cotización por tramos para autónomos. Ya no eliges tu base de cotización. Cotizas en función de tu rendimiento neto (beneficio anual), según la Seguridad Social.
Las cuotas varían según tus ingresos reales:
Ingresos bajos: Desde un mínimo de 200 euros al mes para quienes tienen los rendimientos más bajos.
Ingresos altos: Hasta un máximo de 590 euros al mes para los tramos de ingresos más altos.
La base mínima de cotización para quienes tramitan alta fuera de plazo en 2025 es de 950,98 euros mensuales.
Lo que la tarifa plana no te dice
Pagas cuota aunque no factures. El primer mes que no facturas nada, sigues pagando tu cuota de autónomo. No hay "cuota cero" en España (a diferencia de otros países). Si tu actividad no genera ingresos de forma constante, la cuota fija es un lastre.
El IVA no es tuyo. Si facturas con IVA (21% en la mayoría de servicios), ese dinero no es tuyo. Es de Hacienda. Muchos autónomos novatos cometen el error de gastar el IVA cobrado y luego no pueden pagarlo cuando toca la declaración trimestral.
Las declaraciones trimestrales. Cada trimestre debes presentar el modelo 303 (IVA), el modelo 130 (IRPF en estimación directa) y otros según tu actividad. Si no tienes asesor, prepárate para invertir tiempo en burocracia.
La jubilación. Si cotizas por la base mínima toda tu vida laboral como autónomo, tu pensión de jubilación será significativamente inferior a la de un asalariado. La tarifa plana es genial para empezar, pero cotizar lo mínimo durante años tiene consecuencias a largo plazo.
Autónomo vs asalariado: la comparación real
| Concepto | Asalariado | Autónomo |
|---|---|---|
| Seguridad Social | Empresa paga ~30%, tú ~6,5% | Tú pagas 100% |
| Ingresos garantizados | Sí (nómina mensual) | No |
| Vacaciones pagadas | 30 días naturales | 0 (si no trabajas, no facturas) |
| Baja por enfermedad | Desde el día 4, pagada | Desde el día 4, pero la cuantía es menor |
| Prestación por desempleo | Sí (paro) | Prestación por cese de actividad (limitada) |
| Flexibilidad | Limitada | Alta (en teoría) |
Cuándo tiene sentido ser autónomo
Si tienes clientes antes de darte de alta. No te hagas autónomo "a ver qué pasa." Ten al menos uno o dos clientes comprometidos antes de empezar.
Si facturas lo suficiente para cubrir la cuota y vivir. La regla básica: necesitas facturar al menos el doble de lo que quieres ganar neto (para cubrir cuota, IRPF e IVA).
Si valoras la flexibilidad por encima de la seguridad. Ser autónomo es más libre pero más arriesgado. Si la incertidumbre te genera ansiedad, quizá no es para ti.
Si estás explorando opciones entre empleo por cuenta ajena y trabajo autónomo, Laddro te ayuda a comparar oportunidades y tomar una decisión informada.