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Currículum de podólogo: ejemplo, colegiación y pie diabético

Currículum de podólogo en España: número de colegiado, funciones según la Ley 44/2003, quiropodia, biomecánica, pie diabético y un ejemplo antes y después.

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La podología española es una profesión pequeña y casi toda privada. A 31 de diciembre de 2025 había 9.616 podólogos colegiados en España, un 3,9 % más que el año anterior, según la Estadística de Profesionales Sanitarios Colegiados del INE. Y en abril de 2025 la presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, Elena Carrascosa, recordaba en ConSalud que solo alrededor del 2 % de los podólogos trabaja en el sistema público.

Eso cambia por completo a quién le escribes. Tu currículum no acaba en un departamento de recursos humanos: acaba en el correo del titular de una clínica podológica de barrio, en el de la dirección de una cadena que abre gabinete dentro de una residencia, o en un formulario de la bolsa de trabajo de tu colegio autonómico. Quien lo lee es, casi siempre, otro podólogo. Sabe perfectamente qué significa cada palabra que escribas, así que las frases de relleno se detectan a la primera.

Número de colegiado en la cabecera, no en el pie

La colegiación es obligatoria para ejercer. El Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana lo dice sin rodeos: ejercer sin estar colegiado es ejercer en la ilegalidad. Por eso el número de colegiado no es un dato administrativo que se esconde al final del documento, es una credencial y va arriba.

Un encabezado que se lee en cinco segundos:

Nombre y apellidos. Podólogo, colegiado n.º XXX (Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha). Grado en Podología, Universidad Complutense de Madrid, 2023. Toledo y comarca. Disponibilidad para jornada partida.

Si todavía estás tramitando la colegiación porque acabas de terminar, escríbelo con la fecha exacta de la solicitud en lugar de dejarlo en blanco. El Colegio de Castilla-La Mancha, por ejemplo, publica en su ventanilla única lo que pide para dar de alta a un nuevo colegiado: copia del NIF o NIE, acreditación de la condición de podólogo mediante el título académico oficial, fotografía tamaño carné, domicilio de actividad, autorización de domiciliación bancaria y solicitud de alta en la póliza de responsabilidad civil. El mismo colegio fija una cuota de entrada de 300 euros y una cuota periódica de 65 euros semestrales que incluye ese seguro. Son cifras del colegio manchego y varían por comunidad, pero dan la escala: el trámite se resuelve en semanas, no en meses, y conviene decirlo en el CV.

Copia las palabras de la ley, no las del folleto de la clínica

El artículo 7.2 de la Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias define la profesión así: "los Diplomados universitarios en Podología realizan las actividades dirigidas al diagnóstico y tratamiento de las afecciones y deformidades de los pies, mediante las técnicas terapéuticas propias de su disciplina".

La ley todavía habla de diplomatura porque es de 2003. Desde la Orden CIN/728/2009 el título que habilita es el Grado en Podología, con 240 créditos ECTS, de los cuales 36 corresponden al practicum y al trabajo de fin de grado. Esa misma orden dice que el graduado debe "obtener la capacidad, habilidad y destreza necesarias para diagnosticar, prescribir, indicar, realizar y/o elaborar y evaluar cualquier tipo de tratamiento podológico". Diagnosticar, prescribir, elaborar y evaluar son cuatro verbos distintos y tu experiencia debería mostrar los cuatro.

Compara estas dos versiones del mismo puesto.

Antes:

Podólogo en clínica privada. Atención a pacientes, quiropodias y realización de plantillas. Trato con el público.

Después:

Consulta de podología general con una media de 14 pacientes diarios en dos gabinetes. Quiropodia, deslaminación de hiperqueratosis y tratamiento de onicocriptosis; unas 20 cirugías ungueales al año con técnica de matricectomía química y revisión a las 48 horas y a la semana. Exploración biomecánica completa (goniometría, test de Jack, valoración en descarga y en marcha sobre plataforma de presiones) y diseño de soportes plantares a medida, con toma de molde en espuma fenólica y control de adaptación al mes. Historia clínica y consentimiento informado cumplimentados en cada visita.

El segundo bloque no inventa nada. Solo nombra la técnica, pone un volumen y deja ver que detrás hay un protocolo de seguimiento. Un titular de clínica lee eso y ya sabe si puede dejarte solo un sábado por la mañana.

Pie diabético: la parte del CV que más va a crecer

Si tienes formación o casuística en pie diabético, ponla en un bloque propio y no la escondas dentro de "otras funciones". Es el terreno donde la podología está entrando en la sanidad pública.

La consulta pública previa que la Junta de Andalucía abrió en junio de 2021 para crear la categoría profesional de Podólogo/a en el Servicio Andaluz de Salud lo justificaba con dos argumentos que cualquier podólogo debería poder citar en una entrevista: que "la tasa de amputación de pie en España casi duplica la observada en países del entorno" y que se recomiendan equipos multidisciplinares para el manejo de la úlcera diabética "puesto que hasta un 80 por ciento de las amputaciones se pueden prevenir mediante la prevención". El propio Consejo General sostiene, en la memoria que presentó al Ministerio de Sanidad en 2018, que el 40 % de las lesiones del pie diabético se evitarían con un diagnóstico y un tratamiento tempranos en consulta.

Traducido al currículum: cribado neuropático con monofilamento de Semmes-Weinstein y diapasón, índice tobillo-brazo, clasificación de las úlceras (Wagner, Texas), descargas provisionales, curas y derivación al servicio de endocrinología o de cirugía vascular con informe escrito. Cada una de esas palabras la entiende quien contrata y, además, es exactamente el vocabulario que indexan los filtros de los portales.

Las ofertas reales piden quiropodia, plantillas y autonomía

Mira la bolsa de trabajo del Colegio de la Comunidad Valenciana. A mediados de septiembre de 2026 tenía 13 ofertas publicadas, repartidas entre Mislata, Valencia, Paterna, Manises, Castellón, Alcalá de Xivert, Elche, Alicante, La Pobla de Vallbona y hasta Castlebar (Irlanda). Tres patrones se repiten en esos anuncios y conviene responder a los tres desde el CV:

  1. Dominio de la quiropodia. Una clínica de Mislata pide "dominio avanzado de quiropodias" y un mínimo de dos años de experiencia. Si vienes de prácticas, cuantifica: cuántas sesiones, en qué tipo de paciente (geriátrico, deportista, pediátrico).
  2. Fabricación de soportes plantares. Otra consulta de Valencia pide experiencia en fabricación de plantillas y conocimientos de cirugía podológica. Nombra el material (EVA, polipropileno, resinas), el sistema de toma de molde y si has trabajado con fresadora o con CAD-CAM.
  3. Régimen de colaboración. La mayoría de esas ofertas son para podólogo autónomo, no para contrato por cuenta ajena. Si ya estás de alta en el RETA y tienes póliza de responsabilidad civil en vigor, escríbelo en una línea al final del bloque de datos. Ahorra una llamada y te coloca por delante de quien tiene que tramitarlo todo.

La oferta irlandesa de esa misma bolsa ilustra otra cosa: pedía título de la Unión Europea, inglés C1 y un año de experiencia, con un contrato indefinido y un rango de 40.000 a 50.000 euros anuales. Si tienes un nivel acreditado de inglés, no lo entierres al final; en podología abre puertas concretas.

Si vas a la pública, lo que cuenta es el autobaremo

El camino público empieza a existir. El Servicio Andaluz de Salud creó la categoría de Podólogo/a y la incluyó en su bolsa de empleo; la convocatoria de bolsa de personal estatutario se aprobó por Resolución de 23 de febrero de 2026 y el plazo de autobaremo de méritos se abrió del 16 al 27 de marzo de 2026, según los comunicados del propio SAS. Cantabria y Baleares también ofertan plazas, como recogía ConSalud en abril de 2025.

Ahí el currículum narrativo no puntúa. Puntúa el autobaremo, y el autobaremo solo vale si tienes el papel. Monta una carpeta con los certificados de servicios prestados, los certificados de cada curso con sus horas y el organismo que lo expidió, y el justificante del expediente académico. Lo que en la clínica privada resumes en una línea, en la bolsa lo tienes que acreditar documento a documento.

Formato: una página, dos como mucho

El SEPE publica una ficha de herramientas de búsqueda de empleo en España con las reglas que aplican también aquí: currículum de una página, dos como máximo si tienes mucha experiencia; orden cronológico inverso; DIN-A4 con márgenes de 2,5 centímetros; "se puede incluir una foto", sin más obligación que esa; nada de pretensiones salariales, estado civil, hijos, religión ni política; y los cursos de formación transformados "en competencias y habilidades adquiridas, en lugar de hacer listados de cursos y horas". La misma ficha advierte de los procesos automáticos que rastrean palabras clave y recomienda usar las mismas que aparecen en el texto del anuncio.

Dos consecuencias prácticas para un podólogo. La primera: si has hecho quince cursos de vendaje funcional, ortopodología y cirugía ungueal, no los listes uno debajo de otro; agrúpalos en dos o tres líneas de competencias y deja los diplomas para la carpeta. La segunda: envía siempre PDF y pon el puesto en el asunto del correo, porque en una clínica de cuatro personas el correo lo abre alguien que está entre paciente y paciente.

Los errores que hacen que no te llamen

  • Escribir "podólogo colegiado" sin el número. Es la primera comprobación que hace quien contrata.
  • Resumir tres años de consulta en "atención al paciente". Sin técnicas ni volumen, no dice nada.
  • Listar el equipo de la clínica anterior como si fuera tuyo. Di qué sabes manejar tú: plataforma de presiones, podoscopio, micromotor, ecógrafo si lo has usado.
  • Omitir la formación continuada reciente. En una profesión de menos de diez mil colegiados, un curso de 2025 o 2026 en pie diabético o en ecografía musculoesquelética te distingue de verdad.
  • Mandar el mismo documento a una clínica deportiva de Madrid y a una residencia de Zamora. El orden de los bloques debería cambiar: biomecánica y deporte arriba en la primera, quiropodia geriátrica y pie diabético arriba en la segunda.

Si quieres montar el documento sin pelearte con el formato, puedes empezar en Laddro y quedarte solo con lo que cuenta: título, número de colegiado, técnicas, volumen y seguimiento. El resto sobra.

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