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Consejos de CV

Currículum sin experiencia: cómo hacer un CV para tu primer empleo en España

Cómo hacer un currículum sin experiencia en España: qué formato usar, cómo escribir el perfil, foto sí o no, extensión y un ejemplo real de antes y después.

8 min de lectura
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Mandar el primer currículum da vértigo cuando la casilla de experiencia laboral está en blanco. Y aun así, cada septiembre miles de personas firman su primer contrato en España partiendo exactamente de ahí. En el segundo trimestre de 2026 la tasa de paro entre los menores de 25 años bajó al 23,77 por ciento según la Encuesta de Población Activa del INE, lo que también quiere decir que la mayoría de los jóvenes activos sí está trabajando. La diferencia entre quien recibe llamadas y quien no casi nunca es la experiencia. Es cómo está montado el documento.

Un currículum sin experiencia no es un currículum a medias. Es un tipo de CV distinto, con otro centro de gravedad. En vez de apoyarse en años de trabajo, se apoya en tu formación, tus prácticas, tus proyectos y lo que sabes hacer. Aquí tienes cómo montarlo, con las convenciones concretas de España y un ejemplo de antes y después que puedes copiar hoy.

La falta de experiencia no es el problema que tú crees

El reclutador que abre tu CV ya sabe que buscas tu primer empleo. Nadie espera cinco años de trayectoria en una oferta de becario o de auxiliar. Lo que sí mira es si has entendido para qué sirve el puesto y si eres capaz de organizar la información de forma que se lea en segundos. La guía de InfoJobs para el primer currículum lo dice sin rodeos: hay que comunicar con honestidad que buscas tu primer empleo, porque todos hemos pasado por ahí, y no puedes inventarte experiencias que no tienes.

Ese es el marco. No se trata de disimular el hueco, sino de llenar el CV con lo que sí tienes y colocarlo en el orden correcto. Una persona recién salida de un grado de Administración tiene prácticas, un trabajo de fin de grado, quizá un Erasmus y un nivel de inglés certificado. Todo eso es material de sobra para una página bien escrita.

El formato que te conviene: funcional o combinado

Cuando no hay un historial de empresas que ordenar por fechas, el formato cronológico clásico juega en tu contra: deja a la vista justo el apartado más flojo. La orientación laboral de InfoJobs recomienda para estos casos el currículum funcional, que agrupa la información por bloques temáticos (formación, habilidades, aptitudes) en lugar de por fechas de empleo.

En la práctica, lo que mejor funciona es una versión combinada: arriba un perfil corto y tu formación, y debajo bloques de habilidades y de prácticas o proyectos. Así el reclutador ve primero tu punto fuerte y no una lista vacía. Reserva el orden estrictamente cronológico para cuando ya tengas dos o tres empleos que contar.

Las secciones de un CV sin experiencia, en orden

Este es el esqueleto que recomienda la guía de InfoJobs para un primer currículum, adaptado al orden en que conviene leerlo:

  1. Datos de contacto. Nombre, teléfono, email serio y, si lo tienes, un enlace a tu perfil de LinkedIn o a un portfolio. Nada de correos del tipo "chikitin2005".
  2. Perfil o titular profesional. Cinco líneas que explican quién eres y qué buscas. Es la parte más importante y la que casi nadie escribe bien.
  3. Formación académica. Tu grado, ciclo o máster, con la institución y el año. Aquí es donde más peso tienes.
  4. Prácticas y proyectos. Prácticas curriculares, trabajo de fin de grado, proyectos de clase, colaboraciones. InfoJobs las llama tu baza, y con razón.
  5. Habilidades e idiomas. Herramientas que dominas e idiomas con su nivel certificado.
  6. Extras. Voluntariado, carnet de conducir, disponibilidad para viajar.

Fíjate en lo que no está: no hay un apartado de "experiencia laboral" vacío pidiendo perdón. Si no tienes empleos, ese título no aparece.

El perfil: tu gancho en cinco líneas

El perfil es el bloque que decide si siguen leyendo. La Fundación Adecco y la propia InfoJobs coinciden en que debe responder a tres preguntas en pocas líneas: quién eres, cuáles son tus fortalezas y qué puedes aportar. Es tu objetivo laboral, no una autobiografía.

Mira la diferencia. Un perfil vago, de los que se repiten en miles de CV:

"Persona responsable, trabajadora y con ganas de aprender que busca una oportunidad para desarrollarse profesionalmente."

Eso no dice nada. Ahora la versión concreta, para alguien que acaba un grado y busca prácticas:

"Graduada en Marketing por la Universitat de València (2026), con prácticas en gestión de redes sociales y un TFG sobre campañas en Instagram para pymes. Manejo de Meta Business Suite y Canva, inglés C1. Busco un puesto júnior de marketing digital donde aplicar analítica de redes y creación de contenido."

La segunda cuenta lo mismo que la primera persona quería decir, pero con hechos: título, práctica, herramientas, idioma y el tipo de puesto. Un reclutador entiende en cuatro segundos para qué vacante encajas.

Cómo convertir formación y prácticas en experiencia

El error más común es listar la formación como un simple renglón: "Grado en Administración y Dirección de Empresas". Cierto, pero mudo. Un grado, unas prácticas o un TFG contienen tareas reales, y esas tareas son tu experiencia aunque no cobraras por ellas.

Compara este antes y después. Así aparece en la mayoría de currículos sin experiencia:

Prácticas en Gestoría López, Sevilla. Departamento de contabilidad.

Y así queda cuando lo escribes como quien sí ha trabajado:

Prácticas curriculares (3 meses), Gestoría López, Sevilla. Registro de facturas de más de 40 clientes en Contaplus, conciliación de cuentas bancarias y apoyo en la preparación del modelo 303 de IVA. Reduje a la mitad los errores de codificación revisando los asientos antes del cierre mensual.

La segunda versión no inventa nada: describe lo que de verdad hiciste con verbos de acción, una herramienta concreta y un resultado. Ese es el salto que separa un CV de becario de uno que llama la atención. Aplica lo mismo al TFG (qué investigaste y qué conclusión sacaste) y a los proyectos de clase que se parezcan al puesto.

Si aún no has hecho prácticas, tira del voluntariado y de las actividades extraacadémicas. La guía de InfoJobs insiste en no pasar por alto la cooperación: un verano en una ONG, ser delegado de clase o llevar las redes de una asociación revelan iniciativa y trabajo en equipo, que es justo lo que se mira en un perfil sin recorrido.

Foto, extensión y los detalles que en España sí importan

España mantiene costumbres propias que conviene respetar, sobre todo en tu primer CV.

La foto. En España sigue siendo habitual incluir una foto, y en un primer empleo su ausencia se nota. Que sea reciente, con fondo neutro y aire profesional, del estilo de una foto de carnet cuidada, nada de recortes de vacaciones. Si envías el CV a empresas del norte de Europa a través de Europass, ten en cuenta que allí muchos procesos son anónimos y la foto se omite.

La extensión. Una página. La orientación de InfoJobs es tajante en esto para quien empieza: sin experiencia no hay nada que justifique una segunda hoja, y estirarla con relleno resta credibilidad. Prioriza y quita.

El idioma y los certificados. No pongas "inglés: nivel medio". Indica el nivel del Marco Común Europeo (B2, C1) y el título si lo tienes (First, IELTS, Aptis). En una candidatura para una empresa española esa precisión te distingue de quien improvisa.

El formato del archivo. Envíalo en PDF salvo que la oferta pida otra cosa. Muchos portales, InfoJobs entre ellos, pasan las candidaturas por un filtro automático antes de que las vea una persona, así que usa un texto seleccionable y no una imagen escaneada, y repite en el CV las palabras clave que aparecen en la oferta.

Dónde registrarte y a quién enseñar el CV

Tener el CV listo es la mitad. La otra mitad es ponerlo donde lo vean.

Si tienes menos de 30 años, inscríbete en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, el programa público que da acceso a ofertas de empleo y formación para jóvenes y que se gestiona desde el SEPE y las comunidades autónomas. Es gratuito y muchas empresas contratan con incentivos a quien está inscrito, así que es una casilla que juega a tu favor.

Súbelo también a los portales donde de verdad hay ofertas de primer empleo en España: InfoJobs, LinkedIn y el portal público Empléate. Y no olvides la bolsa de empleo y prácticas de tu universidad o centro de FP, que suele mover las primeras oportunidades antes de que salten a los portales grandes. Para becas europeas, prácticas Erasmus+ o candidaturas internacionales, prepara además una versión en formato Europass, que está pensado para dar espacio a la formación y los idiomas cuando la experiencia es corta.

Los errores que te descartan

Antes de darlo por bueno, revisa lo evidente. Una falta de ortografía en un CV de una página, donde cada palabra se ve, transmite descuido. Un correo poco serio o un teléfono mal escrito te dejan fuera sin que nadie llegue a leer tu formación. Y el error de fondo: mandar el mismo documento a todas las ofertas. Ajusta el perfil y el orden de las habilidades a cada puesto, porque un CV genérico para quien no tiene experiencia se nota todavía más.

Tu primer currículum no compite con el de un profesional de diez años. Compite con el de otras personas que también empiezan, y casi todas envían la versión vaga y a medio hacer. Escribe el perfil concreto, convierte tus prácticas y tu formación en logros con verbos y resultados, ajústalo a la oferta y ya estás por delante de la mayoría. La experiencia llega después. El primer contrato empieza por un buen documento.