¿Cuántas páginas debe tener un currículum en España?
El SEPE, InfoJobs y Europass coinciden en la extensión del CV en España. Cuándo una página y cuándo dos, qué recortar primero y las excepciones reales.
Laddro Team

Escribes la última experiencia, bajas la vista y el documento ya va por la página tres. Y aparece la duda de siempre: ¿cabe todo o hay que empezar a tirar cosas? Mucha gente lo resuelve bajando la letra a 9 puntos y estrechando los márgenes, que es exactamente lo contrario de lo que hay que hacer.
En España no hay que adivinar nada. El servicio público de empleo, el portal donde más candidaturas se envían y la plataforma europea del CV dicen lo mismo por escrito. Aquí tienes la regla, el criterio para decidir entre una página y dos, el orden en el que conviene recortar y las tres excepciones que sí existen.
La regla en España: una página, dos como máximo
La guía Herramientas de búsqueda de empleo en España del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) lo dice sin rodeos en sus recomendaciones generales: «Intente que el CV no supere una página, máximo dos si tiene ya mucha experiencia». La misma guía añade que la carta de presentación no debe pasar de una página.
InfoJobs, en su página de plantilla de currículum dentro del blog de orientación laboral, lo resume con un titular todavía más tajante: «¡Como máximo dos páginas!». Y lo aplica incluso a quien lleva veinte o treinta años trabajando.
Las instrucciones oficiales del CV Europass, publicadas por el Cedefop, van por el mismo camino: «un CV debe ser breve: en la mayoría de los casos, dos páginas bastarán para resaltar un perfil personal; tres páginas pueden ser ya demasiadas en muchos países, incluso si la experiencia laboral es excelente».
Tres fuentes independientes, un mismo techo. Dos páginas es el límite, no el objetivo. El objetivo es una.
Por qué la competencia empuja a acortar
Los números del mercado explican bien la prisa que tiene quien lee tu CV. Según la decimosexta edición del informe Estado del mercado laboral en España que elaboran InfoJobs y Esade, publicado el 26 de marzo de 2026, en 2025 se publicaron 2.460.405 vacantes en el portal, se registraron 4.253.610 candidatos y se generaron más de 136 millones de inscripciones. La consecuencia directa, según ese mismo informe, es que se ha pasado de 52 candidatos por vacante en 2024 a 56 en 2025.
Traducido: tu CV compite de media con otros 55. Nadie lee 56 documentos de tres páginas con el cuidado con el que tú has escrito el tuyo.
Y antes de que lo lea una persona, muchas veces pasa por un programa. La propia guía del SEPE lo advierte: «Cada vez son más habituales los procesos automáticos de selección a través de un programa informático que rastrea las palabras clave», y recomienda usar las mismas que aparecen en el anuncio. Eso significa que alargar el CV no te hace más visible. Lo que te hace visible es la densidad de información relevante por página. Si quieres entender cómo funciona esa primera criba, lo desarrollamos en cómo filtra la IA los currículums en España.
¿Una página o dos? Decide por trayectoria, no por sensación
El criterio que funciona no es cuántos años tienes, sino cuánto de lo que has hecho sirve para el puesto al que te presentas.
Una página si estás en tu primer empleo, acabas de titularte, vienes de una formación profesional o llevas menos de cinco o seis años trabajando. Aquí Europass recomienda además invertir el orden y poner la formación antes de la experiencia cuando la trayectoria laboral es aún corta. Lo mismo vale para perfiles con recorrido en un solo oficio: un camarero, una dependienta o un electricista con ocho años en el sector cuentan lo que importa en una cara sin apretarla.
Dos páginas si acumulas más de diez años, has pasado por varias empresas o tienes un perfil técnico con certificaciones y herramientas que el puesto pide de forma explícita. La condición es que la segunda página esté llena. Media hoja escrita y un pie de página vacío no es un CV de dos páginas, es un CV de una página mal cerrado.
Prueba rápida: si al quitar una sección entera no pierdes nada que el anuncio pida, esa sección solo ocupaba sitio.
Qué recortar primero, en este orden
Cuando hay que bajar de tres páginas a una, el orden importa. Esta lista está construida sobre lo que las guías oficiales dicen que sobra, no sobre gustos.
- Las expectativas salariales. El SEPE es explícito: no incluir en el CV expectativas salariales ni detalles personales como estado civil, hijos, religión o política.
- Los datos personales de más. La guía de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla sobre cómo elaborar un CV es igual de clara: «NO incluyas la dirección de tu casa, tu DNI o tu estado civil». Con nombre, puesto al que optas, ciudad, teléfono y un correo serio tienes la cabecera resuelta en dos líneas. La foto merece su propia decisión, y la tratamos en foto en el currículum.
- Las referencias. «Es preferible no incluir referencias de anteriores empleadores, ya se aportarán en la entrevista», dice el SEPE. Fuera también el clásico «referencias disponibles a petición», que ocupa una línea para no decir nada.
- El listado de cursos con sus horas. El SEPE recomienda transformar los cursos en competencias y habilidades adquiridas en lugar de hacer listados. Catorce cursos con fechas y horas ocupan media página; las tres cosas que sabes hacer gracias a ellos ocupan tres líneas.
- Las barras y gráficos de nivel. La guía de la Universidad de Sevilla pide evitarlas y usar «básico, medio o alto». Una barra al 80 por ciento no dice nada comprobable y los programas de cribado no la leen.
- La formación por debajo de tu titulación más alta. Las instrucciones de Europass indican que quien tiene título universitario no debería incluir la formación secundaria, salvo que sea relevante para el puesto.
- Los empleos que no tienen relación con el objetivo. El SEPE lo pide de forma directa: empezar por las experiencias más recientes y eliminar las que no guardan ninguna relación con el objetivo profesional. Si hace once años repartiste publicidad un verano, ya no aporta.
- Las aficiones. Solo si tienen relación con las habilidades del puesto, según la misma guía. Entrenar a un equipo de balonmano cabe en un CV de coordinador de equipos; ver series no cabe en ninguno.
Ejemplo: de tres páginas a una
Un caso inventado con la aritmética de líneas que te vas a encontrar en tu documento. Javier, técnico de mantenimiento industrial en Zaragoza, once años de experiencia, CV de tres páginas. Esto ocupaba:
- Cabecera con dirección postal completa, DNI, fecha de nacimiento, estado civil y «carnet de conducir B, vehículo propio»: 7 líneas.
- Listado de catorce cursos con su centro, sus fechas y sus horas: 18 líneas.
- Seis empleos, incluidos dos veranos en hostelería de 2013: 34 líneas.
- Barras de nivel para Excel, SAP y AutoCAD: 6 líneas.
- Aficiones y «referencias disponibles a petición»: 4 líneas.
Aplicando la lista de arriba, la cabecera baja a 2 líneas, los cursos se convierten en tres competencias, los dos veranos de hostelería desaparecen, las barras pasan a «nivel alto» escrito al lado de cada herramienta y las aficiones se van. Solo con eso se recuperan más de 30 líneas, que es justo lo que ocupaba la tercera página.
Así queda la cabecera con el titular que recomienda el SEPE, es decir, la denominación del puesto al que optas más tres o cuatro líneas con tus rasgos profesionales más destacados:
Javier Aranda · Técnico de mantenimiento industrial · Zaragoza · 6XX XXX XXX · [email protected]
Técnico de mantenimiento con once años en plantas de alimentación y automoción. Especializado en mantenimiento preventivo de líneas de envasado y en diagnóstico de averías en autómatas Siemens S7. Acostumbrado a trabajar a tres turnos y a coordinar a proveedores externos en parada de planta.
Pero el recorte que más páginas ahorra es reescribir cada experiencia. Este es uno de los puntos del CV original:
Antes: «Encargado del mantenimiento preventivo y correctivo de las instalaciones de la planta, así como de la gestión de incidencias, el trato con proveedores externos y el trabajo en equipo bajo presión.» (3 líneas, ningún dato)
Después: «Mantenimiento preventivo de 42 líneas de envasado: bajé las paradas no planificadas de 11 a 4 al mes.» (1 línea, una cifra comprobable)
Dos líneas ganadas por cada punto, y un CV que dice algo. El SEPE, de hecho, pide exactamente eso: «Ilustre la experiencia con cifras y datos si es posible».
Las excepciones reales en España
Hay tres casos en los que la regla de una o dos páginas no manda, y conviene conocerlos para no aplicarla donde no toca.
El CV Europass, cuando te lo piden. Sigue siendo el formato de referencia en algunos programas europeos y en el portal EURES, y el SEPE remite a la propia plataforma Europass para redactarlo. Su techo, según las instrucciones del Cedefop, son dos páginas y nunca más de tres. Cuándo usarlo y cuándo no lo comparamos en CV Europass o currículum moderno.
La investigación. Si te presentas a convocatorias de la Agencia Estatal de Investigación, del Instituto de Salud Carlos III o de las ayudas Juan de la Cierva y Ramón y Cajal, no envías un CV libre: envías el Currículum Vitae Normalizado (CVN) de la FECYT, o su versión abreviada. Las instrucciones del CVA que publica la AEI fijan un máximo de 4 páginas, recomiendan Times New Roman, Calibri o Arial a 11 puntos como mínimo, márgenes laterales de 2,5 centímetros y un archivo PDF que no pase de 4 MB. La aplicación rechaza los documentos que superan las 4 páginas.
Las oposiciones y las bolsas de empleo público. Aquí la extensión no la decides tú. Lo que se valora es el modelo oficial de autobaremo de méritos de cada convocatoria, con sus apartados y su puntuación, y el currículum en prosa no es el vehículo. Lo explicamos junto al resto del proceso en la guía de oposiciones.
El formato también suma o resta líneas
Antes de recortar contenido, comprueba que no estás perdiendo espacio por el formato. El SEPE recomienda para la versión en papel folio DIN A4 blanco con márgenes de 2,5 centímetros, y para el envío por correo electrónico adjuntar el CV preferiblemente en PDF y que el mensaje con todos sus adjuntos no supere 1 MB.
Lo que de verdad gana espacio es una columna única, fechas alineadas a la derecha en la misma línea del puesto y un interlineado sencillo. Las instrucciones de Europass avisan además de algo muy común: no dejes que una sección quede partida entre dos páginas.
Lo que no vale como solución es reducir la letra por debajo de 10 puntos ni comerse los márgenes. Un CV ilegible no es un CV corto, es un CV descartado. Si prefieres no pelearte con la maquetación, un editor con plantillas ya ajustadas te ahorra ese trabajo, y puedes crear tu currículum con Laddro sin partir de una hoja en blanco.
Repaso antes de enviar
Cinco comprobaciones rápidas, en este orden:
- ¿Cabe en una página? Si no, ¿la segunda está llena de cosas que el anuncio pide?
- ¿Aparece alguna cifra en cada experiencia reciente?
- ¿Sigue habiendo DNI, dirección postal, estado civil o expectativas salariales? Fuera.
- ¿Las palabras clave del anuncio están escritas tal cual en el CV?
- ¿Está en PDF, sin faltas y con un nombre de archivo que te identifique?
El SEPE recuerda que las faltas de ortografía o gramaticales pueden significar el descarte inmediato de la candidatura, así que esa última lectura vale más que media página de contenido. Y si al final te quedas en una sola cara bien escrita, no estás quedándote corto: estás haciendo exactamente lo que recomienda el servicio de empleo del que vas a recibir la próxima oferta.