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Currículum de celador: ejemplo, funciones y acreditaciones

Currículum de celador en España: las funciones que fija el BOE, cómo puntúa el baremo de las bolsas, un ejemplo antes y después y los cursos que suman.

9 min de lectura
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Celador es de los pocos puestos del mundo sanitario a los que se entra sin un título de la rama. Por eso mucha gente da por hecho que el currículum da un poco igual, que basta con apuntarse a la bolsa y esperar. Pasa justo lo contrario: cuando nadie se distingue por la titulación, lo único que te separa del montón es lo que hayas sabido poner por escrito.

Y vas a escribirlo más de una vez. El Observatorio de las Ocupaciones del SEPE contabilizó 150.294 contratos en 2022 en la ocupación que engloba a celadores y cuidadores en instituciones, de los cuales el 84,81 por ciento fueron temporales. Con esa rotación, merece la pena dejar el currículum fino una vez y no volver a improvisarlo.

Lo que el BOE dice que haces

Las funciones del celador siguen fijadas en el artículo 14 del Estatuto de Personal no Sanitario de las Instituciones Sanitarias de la Seguridad Social, aprobado por la Orden de 5 de julio de 1971 y publicado en el BOE núm. 174, del 22 de julio de ese año. Es una norma con más de medio siglo y se le nota en la redacción, pero sigue siendo el texto al que se agarran convocatorias y pliegos.

De esa lista, estas son las que de verdad se leen en un currículum:

  • el traslado de enfermos, tanto dentro de la institución como en el servicio de ambulancias (apartado 12)
  • ayudar a las enfermeras al movimiento y traslado de pacientes encamados que requieren un trato especial (apartado 13)
  • auxiliar en quirófano en las labores propias del celador destinado a ese servicio (apartado 16)
  • vigilar las entradas del centro y el acceso y la estancia de familiares y visitantes (apartados 6, 10 y 11)
  • ayudar a amortajar a las personas fallecidas y trasladarlas al mortuorio (apartado 19)
  • abstenerse de comentar diagnósticos, exploraciones o pronósticos con los familiares y orientar siempre la consulta hacia el médico (apartado 22)

Esa última no es una tarea, es una forma de estar, y es la que más tranquiliza a quien te va a contratar. Ponerla por escrito, con tus palabras, vale más que tres adjetivos sobre lo responsable que eres.

El currículum público y el privado no son el mismo papel

En la vía pública tu redacción no puntúa. Lo que puntúa es el certificado de servicios prestados, con la categoría exacta y las fechas exactas.

Sirve de ejemplo la convocatoria del Servicio Andaluz de Salud publicada por Resolución de 4 de febrero de 2025 en el BOJA núm. 26: ofertó 1.225 plazas de celador por acceso libre y 175 por promoción interna. Esa misma resolución establece que para celador basta el certificado de escolaridad o equivalente, y que para celador conductor hace falta además el permiso de conducir de clase B.

El baremo de esa convocatoria reparte 200 puntos, la mitad para el examen y la mitad para los méritos. Dentro de los méritos, según el texto publicado en el BOJA, la experiencia profesional llega como mucho a 45 puntos y se paga por meses: 0,30 puntos por cada mes en la misma categoría en centros sanitarios públicos del Sistema Nacional de Salud, 0,10 por mes en hospitales privados adscritos al Sistema Nacional de Salud mediante convenio singular y 0,15 por mes en centros no sanitarios del sector público.

Ahí está la lección que cambia decisiones. Un año de celador en una clínica privada sin concierto puede valer cero puntos en esa bolsa, mientras que ese mismo año en un hospital del SAS suma 3,6. Si tu plan es la plaza, elige los contratos pensando en eso y pide el certificado de servicios prestados el mismo día en que te vas. El resto del recorrido está en la guía de oposiciones.

En la vía privada manda otra cosa: una persona que abre tu PDF, le dedica medio minuto y decide si te llama.

Lo que piden de verdad las ofertas

El Observatorio de las Ocupaciones del SEPE analizó una muestra de 129 ofertas de este perfil para el informe Los perfiles de la oferta de empleo de 2023, y el retrato sale nítido. El 77 por ciento procedía de portales de empleo privados y el 23 por ciento de los servicios públicos de empleo. El 53 por ciento ofrecía contrato temporal y el 26 por ciento indefinido, y dentro de los temporales un 32 por ciento planteaba la posibilidad de convertirlo. El 88 por ciento era a jornada completa, con predominio de los turnos.

Sobre dinero, el mismo informe del SEPE indica que el 66 por ciento de las ofertas a tiempo completo mencionaba el salario y que se movía mayoritariamente entre una y dos veces el salario mínimo interprofesional. Para situarte: el Real Decreto 126/2026, publicado en el BOE del 19 de febrero de 2026, fijó el SMI de este año en 1.221 euros al mes en catorce pagas, 17.094 euros anuales.

En experiencia, el informe del SEPE señala que lo habitual es pedir un mínimo de seis meses, que un 12 por ciento de las ofertas exige un año o más y que en torno a un 13 por ciento acepta candidaturas sin experiencia previa. Tres de cada diez no concretan el tiempo pero sí las funciones en las que quieren verla: ámbito quirúrgico, traslado y posicionamiento del paciente, cuidado de personas encamadas y atención a personas con discapacidad. Si vienes de otro sector, esa puerta del 13 por ciento existe y se abre mejor con el enfoque de un currículum sin experiencia.

Hay detalles que parecen menores y no lo son. El mismo informe recoge que el 12 por ciento de las ofertas pide carné de conducir, el 8 por ciento vehículo propio y el 9 por ciento residir en la zona. Si cumples esas tres, van arriba del todo y no al final.

El currículum, bloque a bloque

Una página. Cinco bloques y ni uno más.

Cabecera. Nombre, la palabra Celador debajo, ciudad, teléfono y correo. Si tienes permiso B y coche, aquí. Si tu disponibilidad es total para turnos rotatorios y noches, aquí también. Nada de foto: en España ya no aporta y te expone a sesgos, como explicamos en foto en el currículum.

Perfil. Dos o tres líneas, sin adornos. Algo así:

Celador con cuatro años en urgencias y planta de hospitalización. Habituado a turnos rotatorios y a trabajar codo con codo con enfermería en la movilización de pacientes encamados. Soporte vital básico y DEA, y curso de movilización y traslado de pacientes. Permiso B, vehículo propio y disponibilidad para noches y festivos.

Experiencia. Del trabajo más reciente hacia atrás, con mes y año de inicio y de fin. Los meses no son un capricho de estilo: son lo que se convierte en puntos si algún día presentas esa experiencia a una bolsa.

Formación y acreditaciones. Tu titulación y, debajo, los cursos con horas y entidad.

Otros datos. Idiomas si el centro los necesita, disponibilidad geográfica, certificados en vigor.

El antes y el después

Las cifras del ejemplo son inventadas y tienen que salir de tu propio turno: cuenta los traslados de una semana normal y saca la media tú.

Así escribe casi todo el mundo:

Celador en hospital. Traslado de pacientes, control de accesos y tareas varias de apoyo al personal sanitario.

Y así se lee de otra manera:

Celador de urgencias. Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla. Marzo 2022 a septiembre 2026. Turno rotatorio con noches.

  • Traslado de pacientes en camilla y silla de ruedas entre urgencias, radiología y planta, con una media de unos 35 traslados por turno.
  • Apoyo diario a enfermería en la movilización de pacientes encamados con grúa y sábana deslizante, incluidos pacientes de más de 100 kilos y con vía y sonda.
  • Control de accesos en la puerta de urgencias y gestión del flujo de acompañantes en noches de alta afluencia.
  • Preparación y traslado de material, balas de oxígeno y documentación clínica entre servicios.
  • Acompañamiento a familiares, orientándolos sobre circuitos y derivando al personal sanitario cualquier consulta clínica.

La diferencia no es que el segundo use palabras más bonitas. Es que dice dónde, cuánto, con qué medios y con qué tipo de paciente. Eso es exactamente lo que necesita saber quien decide si te cubre el turno de noche del sábado.

Los cursos que suman y los que no

El SEPE, en la misma ficha ocupacional, enumera los conocimientos que más aparecen en estas ofertas: movilización, traslado y colocación de pacientes en centros sanitarios, soporte vital básico con DEA, primeros auxilios, manipulación de alimentos, manejo de Rayos X y formación en salud mental en el ámbito gerontológico. Si tienes alguno, sube al bloque de formación con sus horas. Si no tienes ninguno, empieza por soporte vital básico y por movilización: son los dos que cambian el tono de una entrevista.

Para residencias y centros sociosanitarios, que según los datos del SEPE de 2022 concentran buena parte de la contratación de este grupo ocupacional, el certificado de profesionalidad SSCS0208 de atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales es el que te pone por delante.

Y un trámite que frena candidaturas todos los meses: si el puesto implica contacto habitual con menores, pediatría o centros de menores, el artículo 57 de la Ley Orgánica 8/2021 de protección integral a la infancia exige el certificado negativo de delitos de naturaleza sexual. Se pide gratis en la sede electrónica del Ministerio de Justicia y conviene tenerlo antes de que te lo pidan.

Dónde se mueven las ofertas

La bolsa pública va por su cuenta en cada comunidad: la Ventanilla Electrónica de Profesionales del SAS en Andalucía, las bolsas del SERMAS en Madrid, SACYL en Castilla y León, el expediente electrónico del SERGAS en Galicia u Osakidetza en el País Vasco. Inscríbete aunque no haya corte abierto, porque los baremos se cierran con fecha y lo que no esté registrado ese día no cuenta.

En la privada, el grueso está en InfoJobs e Indeed, con LinkedIn ganando peso en los grupos hospitalarios grandes, y Empléate del SEPE como complemento. Y candidátate directamente en los portales de empleo de los grupos de residencias y de los hospitales privados: muchas vacantes se cubren ahí antes de salir a los generalistas.

Cinco errores que te dejan fuera

  1. Escribir "tareas varias". No dice nada y ocupa una línea que podía llevar un dato.
  2. Poner solo años en la experiencia. Sin meses, ni la bolsa puntúa bien ni el reclutador entiende la continuidad.
  3. Callarse la disponibilidad. En un sector de turnos rotatorios, no decir que puedes hacer noches equivale a decir que no puedes.
  4. Meter tres páginas. Con este perfil, una página basta y dos ya sobran.
  5. Mandar el mismo PDF a residencias y a hospitales. Para residencia manda cuidados, acompañamiento y trato con familias. Para hospital mandan quirófano, urgencias y volumen de traslados.

Si quieres ver cómo queda un currículum sanitario bien montado, el ejemplo de auxiliar de enfermería comparte estructura con el de celador, y en el artículo sobre el CV de TCAE está explicado con más detalle cómo se acredita la experiencia en las bolsas.

Antes de darle a enviar

Comprueba cuatro cosas. Que cabe en una página. Que cada empleo lleva mes y año. Que tus acreditaciones aparecen con horas y entidad emisora. Y que la primera línea tras tu nombre dice si tienes coche y si puedes hacer noches.

Con eso ya estás por delante de la mayoría del montón. Si quieres montarlo sin pelearte con márgenes ni tipografías, puedes hacerlo paso a paso en Laddro y salir con un PDF limpio en un rato.

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