Visión general
El marketing digital en España es uno de los sectores con más demanda de perfiles junior, pero también uno de los más saturados. Las agencias y departamentos de marketing corporativo reciben decenas de candidaturas de graduados que dicen ser "apasionados por las redes sociales". El problema es que pasión no es lo mismo que resultados. Tu currículum necesita demostrar que entiendes métricas, herramientas y estrategia, no solo que tienes una cuenta de Instagram.
Este ejemplo pertenece a Lucía, graduada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid, que realizó prácticas de seis meses en el departamento de marketing digital de una marca de moda española. Su CV es un buen ejemplo de cómo convertir experiencia limitada en una candidatura convincente.
El perfil profesional: métricas desde el principio
El resumen de Lucía abre con su titulación y un dato concreto: durante sus prácticas, gestionó campañas de email marketing con una tasa de apertura media del 28 %, por encima del promedio del sector (21 % según Mailchimp). Eso no es suerte, es saber segmentar audiencias y escribir asuntos que funcionan.
También menciona las herramientas que domina: Google Analytics, Meta Business Suite, Mailchimp y Canva. Para un perfil de becario, eso es más que suficiente para pasar el primer filtro.
Para tu currículum: No escribas "conocimientos de marketing digital". Escribe qué herramientas usas y qué resultados has conseguido con ellas.
Experiencia: prácticas y proyectos universitarios al mismo nivel
La sección de experiencia incluye las prácticas en la marca de moda y, debajo, una posición como "responsable de comunicación" en la asociación de estudiantes de su facultad. Esta segunda experiencia es voluntaria, pero Lucía la trata con la misma seriedad:
Diseñé y ejecuté 12 campañas en Instagram y TikTok para eventos universitarios, alcanzando una media de 3.400 impresiones por publicación
Aumenté los seguidores de la cuenta de la asociación un 45 % en 4 meses (de 1.200 a 1.740)
Son números pequeños en términos absolutos, pero demuestran capacidad de ejecución y análisis. Un reclutador de marketing entiende que gestionar redes de una asociación universitaria no es lo mismo que llevar la cuenta de una multinacional, pero valora que sepas medir y reportar resultados.
La lección: Si no tienes prácticas, las actividades extracurriculares con componente de comunicación o marketing son tu mejor alternativa. Trátalas como experiencia profesional.
Formación: menciona asignaturas y trabajos relevantes
El grado de Lucía incluye una mención en Marketing Digital. Eso ya es un buen indicador. Pero además, menciona su TFG: un plan de marketing digital para una PYME real del sector hostelero, con presupuesto estimado y proyección de ROI. El tribunal le puso un 9,2.
También aparece un curso de Google Digital Garage (certificado de marketing digital) y otro de HubSpot Academy (inbound marketing). Ambos son gratuitos, reconocidos en el sector y demuestran formación autodidacta.
Consejo: Los certificados gratuitos de Google, HubSpot y Meta Blueprint son muy valorados por agencias españolas. Si no los tienes, puedes completarlos en unas semanas.
Habilidades: herramientas y competencias específicas
Las habilidades listadas son: Google Analytics 4, Meta Business Suite, Google Ads, Mailchimp, Canva, SEO on page, redacción publicitaria, planificación de contenidos y análisis de métricas sociales.
Todas son verificables y relevantes. No hay "trabajo en equipo" ni "creatividad" en la lista. Esas cualidades se infieren del resto del CV.
Lo que falta
No hay portfolio ni enlace a trabajos realizados. En marketing digital, un portfolio online (aunque sea un Notion o un Behance) puede marcar la diferencia. Si has creado contenido, diseñado campañas o escrito copy para marcas (aunque sean ficticias), reúnelo en un enlace y añádelo al encabezado del CV.
Sobre la plantilla
El currículum usa Emerald, una plantilla con un toque visual que permite incluir secciones bien diferenciadas sin sacrificar legibilidad. Para marketing, donde el diseño del propio CV dice algo sobre tu criterio estético, es una elección equilibrada: profesional pero no aburrida.






























































































































