Resumen
La documentación y la gestión de la información tienen salidas en bibliotecas, archivos, centros de documentación, empresas de gestión documental y departamentos de compliance. La digitalización masiva de fondos documentales y la gestión de datos abiertos han creado nuevas oportunidades para profesionales que combinan conocimiento de catalogación clásica con habilidades digitales.
Este ejemplo pertenece a Eva, graduada en Información y Documentación por la UCM, que realizó prácticas de 5 meses en la Biblioteca Nacional de España donde catalogó 2.500 documentos y gestionó la migración de 8.000 registros bibliográficos.
Qué hace que este currículum funcione
Hacer prácticas en la Biblioteca Nacional de España es una experiencia que pocos candidatos pueden igualar. Eva la aprovechó con 2.500 documentos catalogados en RDA/MARC21, la migración de 8.000 registros con corrección de 350 errores, la digitalización de 120 documentos del fondo antiguo y la atención a 25 investigadores semanales. Esa variedad de tareas demuestra un perfil completo.
La beca de colaboración con la biblioteca de la Facultad y el TFG sobre interoperabilidad de repositorios institucionales conectan la formación académica con las necesidades reales de las instituciones que gestionan información digital.
Conclusiones clave
El conocimiento de normas de catalogación (RDA, MARC21), metadatos (Dublin Core, METS) y software de gestión (Koha, AbsysNET) es el paquete mínimo de habilidades para un documentalista. Si además dominas SQL y tienes experiencia con repositorios institucionales y protocolo OAI-PMH, tus opciones se amplían al sector tecnológico y a la gestión de datos abiertos.






























































































































