Visión general
Conseguir tu primer empleo como desarrollador de software no es sencillo. Cada oferta parece pedir dos años de experiencia, y tú tienes un título, algunos proyectos académicos y un puñado de repositorios en GitHub preguntándote si algo de eso cuenta. Cuenta, y mucho. Solo necesitas presentarlo de la forma correcta.
Este ejemplo pertenece a Marcos, un graduado en Ingeniería Informática por la Universidad Politécnica de Madrid que acaba de completar unas prácticas de seis meses en una startup de fintech. No tiene años de experiencia profesional, pero su currículum demuestra competencia técnica real a través de proyectos concretos y métricas de impacto.
Vamos a analizar qué hace bien este CV y cómo puedes aplicar la misma estrategia al tuyo.
El perfil profesional: tecnologías y resultados desde el primer párrafo
El resumen de Marcos no empieza con "soy un apasionado de la programación". Empieza con datos: graduado en Ingeniería Informática, prácticas en una fintech donde optimizó consultas SQL que redujeron los tiempos de carga un 40 %, y un stack técnico centrado en Python, JavaScript y React.
Eso le dice al reclutador tres cosas en diez segundos: tiene formación sólida, ha trabajado en un entorno real y sabe qué herramientas usa. Mucho más útil que un párrafo de adjetivos genéricos.
Para tu currículum: Menciona tu titulación, tu stack principal y al menos un logro cuantificable de tus prácticas o proyectos. Si no tienes prácticas, un proyecto personal con usuarios reales o un pull request aceptado en un proyecto open source sirven igual.
Experiencia: las prácticas cuentan más de lo que crees
Marcos solo tiene una experiencia profesional: prácticas en FinanzApp, una startup de fintech en Madrid. Pero describe su trabajo con la misma estructura que un senior:
Desarrollé 3 endpoints REST en Python/Flask que procesan más de 2.000 peticiones diarias
Optimicé consultas SQL en PostgreSQL, reduciendo el tiempo de respuesta medio de 1,2 s a 0,7 s
Colaboré con el equipo de producto para implementar 5 nuevas funcionalidades en la app móvil React Native
Cada punto tiene una acción, una tecnología y un número. No dice "participé en el desarrollo del backend". Dice qué construyó, con qué herramienta y cuál fue el impacto.
La lección: Si tus prácticas duraron tres meses y solo tocaste una parte pequeña del código, no pasa nada. Describe esa parte con precisión y métricas.
Proyectos personales: tu experiencia antes de la experiencia
La sección de proyectos es la más importante en un CV de desarrollador junior. Marcos incluye dos:
Un gestor de tareas full stack con React, Node.js y MongoDB, desplegado en Vercel, con 150 usuarios activos. Y un bot de Telegram en Python que analiza precios de criptomonedas usando la API de CoinGecko, con 80 usuarios.
Los números son modestos, pero reales. Un proyecto desplegado con usuarios activos demuestra que sabes llevar código a producción, no solo escribirlo en tu portátil. Eso es exactamente lo que buscan las empresas en perfiles junior.
Consejo práctico: Si tus proyectos no tienen usuarios externos, incluye métricas de desarrollo: número de commits, cobertura de tests, tiempo de CI/CD. Todo lo que demuestre profesionalidad en el proceso.
Formación: el grado importa, pero no es lo único
Marcos tiene un grado en Ingeniería Informática por la UPM, con una nota media de 8,2 sobre 10. Incluye también su TFG: un sistema de recomendación de películas con machine learning, calificado con matrícula de honor.
El TFG es relevante porque demuestra capacidad de investigación y desarrollo de un proyecto completo de principio a fin. Si tu TFG tiene relación con el puesto al que aspiras, dale protagonismo.
También aparece un curso de certificación de AWS Cloud Practitioner. Las certificaciones cloud son muy valoradas en el mercado español actual y, para un perfil junior, demuestran iniciativa de formación continua.
Habilidades técnicas: específicas y organizadas
El CV lista habilidades agrupadas por categoría: lenguajes (Python, JavaScript, TypeScript), frameworks (React, Node.js, Flask), bases de datos (PostgreSQL, MongoDB), herramientas (Git, Docker, AWS) y metodologías (Scrum, CI/CD).
Lo que no aparece: "trabajo en equipo", "resolución de problemas", "capacidad de aprendizaje". Esas competencias se demuestran en las secciones de experiencia y proyectos. En un CV técnico, la sección de habilidades debe ser un inventario de tecnologías, no una lista de soft skills.
Para tu caso: Incluye solo las tecnologías que realmente dominas o con las que has trabajado en proyectos. Si un reclutador te pregunta por algo que está en tu CV y no sabes responder, la credibilidad de todo el documento se desploma.
Lo que falta (y está bien)
No hay sección de publicaciones, conferencias ni contribuciones a open source. Para un perfil junior, no es imprescindible. Pero si has contribuido a algún proyecto en GitHub, aunque sea una corrección de documentación, inclúyelo. Demuestra que sabes trabajar con flujos de trabajo colaborativos (pull requests, code reviews).
Tampoco hay mención a idiomas más allá del inglés. Si dominas otro idioma, especialmente en empresas con clientes internacionales, es un diferenciador.
Sobre la plantilla
El currículum usa Graphite, una plantilla moderna y limpia que equilibra bien el espacio para habilidades técnicas y contenido descriptivo. Para perfiles de desarrollo de software, donde los reclutadores escanean buscando tecnologías concretas, es una elección acertada. Evita plantillas con exceso de diseño gráfico: el contenido técnico debe ser el protagonista.






























































































































